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  • Obras completas VI

    El tomo VI de las Obras Completas de Guillermo Rovirosa es una selección de su correspondencia. Rovirosa escribió muchísimas cartas. Eran un instrumento precioso para cultivar la relación de amistad que mantuvo con tantas personas y para la labor apostólica por toda España (dos realidades que van frecuentemente unidas). Del total de las cartas que hemos podido recopilar, hemos prescindido para su publicación de aquellas que son exclusivamente familiares, de las que sólo expresan una relación de amistad con diversas personas y de las que sólo aparecen pequeñas noticias o trámites. Aquí presentamos sólo aquellas que reflejan su intensa labor en el apostolado obrero. Las cartas presentan una diferencia significativa con el resto de los escritos. Aunque en todos ellos se refleja no sólo el pensamiento sino también, ¡y con qué fuerza!, la vivencia de la fe cristiana en el mundo obrero de Guillermo Rovirosa, en las cartas esta experiencia vivida aparece aún con más fuerza si cabe, de forma mucho más directa. Son, por eso, un buen complemento del resto de los escritos, para percibir vívidamente lo que escribió de Rovirosa, Tomás Malagón:

    “Fue así Rovirosa un testigo excepcional de la fe, vivida en un mundo nuevo, de técnica nueva y de hombres nuevos, que nos dejaba la lección de su vida de cristiano adulto justamente en el momento en que la Iglesia, en el Concilio Vaticano II, trataba de describir al cristiano de los tiempos nuevos. En Rovirosa Dios nos ponía delante un ejemplo vivo de cómo ese cristiano ha de tender a ser”.

Autor

Guillermo Rovirosa

Guillermo Rovirosa Albet nace en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) el 4 de agosto de 1897. Ingeniero Industrial de formación, durante un vieja a París escucha casualmente al Arzobispo Verdier, quien  le hace caer en la cuenta de que no conoce a Jesucristo. Inicia entonces una aproximación a la persona de Jesús y a su mensaje que culmina, un año después, con su conversión a la fe cristiana en El Escorial en la Navidad de 1933.

En 1939 es condenado a seis años de prisión por haber presidido un comité de empresa. En 1940 se incorpora a la Acción Católica (AC) y comienza a actuar apostólicamente con trabajadores. En 1946 los obispos españoles, a instancias de Pío XII, ante la situación de lejanía de la Iglesia de la clase obrera, deciden la creación de una especialización obrera dentro de la A.C. y eligen a Guillermo Rovirosa para que lleve a cabo tal misión. Renuncia a todo y se dedica por entero a hacer realidad la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).

Pone en marcha el ¡TÚ!, semanario obrero de amplia difusión, y el Boletín de la HOAC para la formación de militantes. En 1957 es apartado de la dirección de la HOAC. A partir de entonces Guillermo Rovirosa pasa largas temporadas en Montserrat, profundiza en su reflexión teológica, aplicando siempre el evangelio a la vida de la persona y de la sociedad, y escribe una serie de obras que manifiestan la grandeza de su fe y su pasión por un mundo que llegue a vivir en comunión. Muere en Madrid el 27 de febrero de 1964.

 

 

 

Colección:
Huellas de Nuestra Historia
Volumen:
VI
Núm. de páginas:
296
Primera edición:
Febrero 2007
ISBN:
978-84-85121-93-9
Encuadernación:
Rústica